Y vienes así como te pedí, con tu piel caliente
con las fuerzas del león
me devoras con las ganas de poseerme completa
tienes la fuerza del aire impetuoso
las manos justas para hacerme volar
te instalas en mi razón y en mi corazón
ya no le temo a las alturas
me puedes hacer caer desde un precipicio
me puedes hacer que mi vos no le hable a mi razón
no tengo miedo al pecado,
no le temo al infierno,
no quiero saber si hago bien o mal,
simplemente tengo ganas de vivir…
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