Creí que no veía bien, eras vos o solo alguien más, la lluvia me hacia restregarme los ojos.
La fatiga, me hacía sentir maldita sea cansado, cerraba los ojos y soñoliento me acerque a una caseta, tenía que comprar un café, Salí del comercial y me recosté sobre el carro, encendí un cigarro y a sorbos me tome el café, (esta caliente) , la lluvia había cesado y las calles se hacían charcos, no tenía casi gasolina y mi imaginación creyó que estabas parada junto al Mc, que idiota debí verme, sacándole la madre al carro gris que no me daba vía para meterme al Mc, y salir corriendo para abrir la puerta y buscarte entre las mesas, como ibas a estar ahí, si ni que de gratis regalaran los pasajes de avión y te vinieras de inmediato, solo porque a mí se me ocurrió decirte que te extraño, que aria que eso sucediera, pero ni que la Patagonia quedara cerca, a la vuelta de la esquina, o como ir a la Antigua pa ca con migo, eran puras babosadas mías, era solo alucinaciones, por pasar tanto tiempo en el computador, y dormir hasta tarde, por tomar solo café, y fumar tantos cigarrillos.
Pero es que la vida solo me ha regalado una bolsa de challes.
-¡A la puta…! Se me olvido la entrevista… ya son las 3:00 pm y tenía que estar con esa vieja a las 2:30 pm.
Ya ves que si te extraño tanto, que todo se pasa, y es que hoy amanecí con la cabeza revuelta, con los ojos hinchados, las manos frías y mi vida hecha un desastre.
Ayer te lo decía, y solo te reías, no me cree verdad Sra. No le cree a este Ishto , que desde que se fue me jalo las narices para no llorar y que se den cuenta que estoy triste, que sigo paso a paso su facebook, buscándome entre sus recuerdos y sus fotografías, y ni a putas hay una mía, ni una… , saber si me tomo alguna, aunque yo recuerdo que sí, que hasta te molestaste porque no quería, y no, no estoy entre todo el montón de mocosos, ni las nostalgias tuyas.
Va… pura babosada mía… ni que de veras fueras a enamorarte vos de mi, quien dijo, si ya tenes colchón viejo donde acostarte, y yo acá tristeando.
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jueves, 30 de septiembre de 2010
historia I
Creí que no veía bien, eras vos o solo alguien más, la lluvia me hacia restregarme los ojos.
La fatiga, me hacía sentir maldita sea cansado, cerraba los ojos y soñoliento me acerque a una caseta, tenía que comprar un café, Salí del comercial y me recosté sobre el carro, encendí un cigarro y a sorbos me tome el café, (esta caliente) , la lluvia había cesado y las calles se hacían charcos, no tenía casi gasolina y mi imaginación creyó que estabas parada junto al Mc, que idiota debí verme, sacándole la madre al carro gris que no me daba vía para meterme al Mc, y salir corriendo para abrir la puerta y buscarte entre las mesas, como ibas a estar ahí, si ni que de gratis regalaran los pasajes de avión y te vinieras de inmediato, solo porque a mí se me ocurrió decirte que te extraño, que aria que eso sucediera, pero ni que la Patagonia quedara cerca, a la vuelta de la esquina, o como ir a la Antigua pa ca con migo, eran puras babosadas mías, era solo alucinaciones, por pasar tanto tiempo en el computador, y dormir hasta tarde, por tomar solo café, y fumar tantos cigarrillos.
Pero es que la vida solo me ha regalado una bolsa de challes.
-¡A la puta…! Se me olvido la entrevista… ya son las 3:00 pm y tenía que estar con esa vieja a las 2:30 pm.
Ya ves que si te extraño tanto, que todo se pasa, y es que hoy amanecí con la cabeza revuelta, con los ojos hinchados, las manos frías y mi vida hecha un desastre.
Ayer te lo decía, y solo te reías, no me cree verdad Sra. No le cree a este Ishto , que desde que se fue me jalo las narices para no llorar y que se den cuenta que estoy triste, que sigo paso a paso su facebook, buscándome entre sus recuerdos y sus fotografías, y ni a putas hay una mía, ni una… , saber si me tomo alguna, aunque yo recuerdo que sí, que hasta te molestaste porque no quería, y no, no estoy entre todo el montón de mocosos, ni las nostalgias tuyas.
Va… pura babosada mía… ni que de veras fueras a enamorarte vos de mi, quien dijo, si ya tenes colchón viejo donde acostarte, y yo acá tristeando.
La fatiga, me hacía sentir maldita sea cansado, cerraba los ojos y soñoliento me acerque a una caseta, tenía que comprar un café, Salí del comercial y me recosté sobre el carro, encendí un cigarro y a sorbos me tome el café, (esta caliente) , la lluvia había cesado y las calles se hacían charcos, no tenía casi gasolina y mi imaginación creyó que estabas parada junto al Mc, que idiota debí verme, sacándole la madre al carro gris que no me daba vía para meterme al Mc, y salir corriendo para abrir la puerta y buscarte entre las mesas, como ibas a estar ahí, si ni que de gratis regalaran los pasajes de avión y te vinieras de inmediato, solo porque a mí se me ocurrió decirte que te extraño, que aria que eso sucediera, pero ni que la Patagonia quedara cerca, a la vuelta de la esquina, o como ir a la Antigua pa ca con migo, eran puras babosadas mías, era solo alucinaciones, por pasar tanto tiempo en el computador, y dormir hasta tarde, por tomar solo café, y fumar tantos cigarrillos.
Pero es que la vida solo me ha regalado una bolsa de challes.
-¡A la puta…! Se me olvido la entrevista… ya son las 3:00 pm y tenía que estar con esa vieja a las 2:30 pm.
Ya ves que si te extraño tanto, que todo se pasa, y es que hoy amanecí con la cabeza revuelta, con los ojos hinchados, las manos frías y mi vida hecha un desastre.
Ayer te lo decía, y solo te reías, no me cree verdad Sra. No le cree a este Ishto , que desde que se fue me jalo las narices para no llorar y que se den cuenta que estoy triste, que sigo paso a paso su facebook, buscándome entre sus recuerdos y sus fotografías, y ni a putas hay una mía, ni una… , saber si me tomo alguna, aunque yo recuerdo que sí, que hasta te molestaste porque no quería, y no, no estoy entre todo el montón de mocosos, ni las nostalgias tuyas.
Va… pura babosada mía… ni que de veras fueras a enamorarte vos de mi, quien dijo, si ya tenes colchón viejo donde acostarte, y yo acá tristeando.
asechando...

Y como el fantasma que camina…
Andaré con los pies descalzos, con el antifaz en la cara, descubriré lo íntimo de lo oscuro y volveré a mis pies. Escudriñaré por lo largo de la rendija de las puertas, buscando la parte donde se quedo el alma, del que se hacía llamar Pedro que ahora reposa sobre loba vieja y perdiendo la fuerza del trigo, regalándole la vida de las victimas que acechó por años, que me robo por años, quitándome la fuerza de mis manos, envejeciendo mi alma, y triturando sueños, ahora regala la vida que le quito a la amante dormida en libras, las regala y las pierde, y parece que es como un gato, que aruña y rasga, ahora se siente encerrado, se siente acorralado, por la vejes de la amante, que defiende a mordiscos su pedazo de carne, ahora ya no es libre el cazador, ahora ya no es libre el toro, ahora fue despojado de sus cuernos y se quito la embriaguez que hacia dormir a sus fieras leonas, ahora solo queda la vida, la vida real. Y camino, cerca, asechando, no me meto con las hienas, no toco los demonios, solo paso por la historia por los lados, observo, no salvo.
martes, 28 de septiembre de 2010
Adios.

Sentado como siempre enfrente del televisor, esperando que cayera del cielo algo que lo haga recapacitar de su intolerancia a la calle, a la ciudad, a la gente, a los gérmenes y hasta al aire, se atiborraba la de palomitas de maíz y con coca cola, ya casi daban las once de la mañana y la piyama aun era su vestimenta, unas sandalias que le había regalado ella unas semanas antes que este decidiera que era mejor que se fuera de casa, le empaco las maletas, le metió todo lo que pudo encontrar en el apartamento que fuera de ella, calzones y tangas, bikinis y sostenes, pantalones y faldas, blusas y camisetas, hasta el álbum de recuerdos, que tenían desde hace mas de 10 años, lentes de sol y lentes para leer, no dejo nada en el guardarropa, pero ni una media rota para extrañar aunque después parara en el cesto de la basura, todo lo empaco, y espero a que dieran las 6:30 pm y en la puerta apareciera esa mujer de ojos tristes y de piel magra, con lentes grandes y flaca, y como si fuera adivino, ahí estaba ella abriendo la puesta, con una bolsa de súper mercado, entro y saludo, lo beso y fue directo a la cocina, dejo lo que llevaba de víveres y le dio un chilacayote que compro cuando paso por la iglesia, se le quedo viendo fijamente, y comenzó el relevo de imágenes, aparto su vista y volvió a darle un beso, no entendió porque estaba sentado a la entrada del apartamento, hasta había jalado una silla del comedor para esperarla ahí, fijándose mejor vio a su novio, marido, sentado y a la par una maleta, la misma maleta que ella había llevado llena de ropa y de cachivaches el día que decidió quedarse en el apartamento, lo vio y le sonrió, no pregunto, el miedo se apodero de ella y no dijo mas que, ¿Qué paso? , El se levanto de la silla, le dio un beso en la cabeza y le dijo:
-Vaya con Dios…
Le dio la maleta y se alejo de la puerta, esperando que ella la abriera y se fuera, bostezó dos veces en lo que ella en la puerta esperara otra explicación, había gastado todas sus energías en cuidarlo y ahora, solo así una patada en el culo, y listo.
Abrió la puerta y con las manos temblorosas cerro y se marcho.
Después de eso, el televisor se hizo su mejor compañía, pasaba horas y horas frente al televisor, como hipnotizado del monitor, la despensa se estaba vaciando, la cuenta del teléfono, del agua, de la luz, iban llegando con un mes de atraso con amenazas de ser cortados los servicios, y los sobres intactos.
Se paseaba por toda la casa en calzoncillos, y en camiseta, así no tenia que lavar ropa al otro día, no tenía un plan, ni siquiera quería pensar, se metía al internet, como zombi, buscando noticias, empezó a borrarse de paginas sociales, y empezó a eliminar una a una la fotos guardadas en su computador, borro todo rastro de vida, que hubiera en su computador.
Después de unos meses, ya que la luz había sido cortada y los alimentos casi eran nulos, encendió, una vela y encendió la hornilla de la estufa.
Las sombras de un prolongado sol
se desdibujan en el crepúsculo.
Caen los pétalos del cerezo.
Soko
lunes, 27 de septiembre de 2010
mas
Buscando entre lo desconocido y lo prohibido, encontré las fotos del pasado, las historias de los desafortunados, con luces de neón con las que se bañaban la cara, para parecerse a ellos, ahí estaban ellas sonriendo de par en par, bañadas del sudor de la noche, con sus bocas pintadas de rosa, con los años que tiene un rosal, con los vientres semi-vírgenes, y las ganas de crecer, con las botas negras, y las camisetas amarradas a la cintura, ahí estaban buscándote, regocijándose entre las canciones de la generación, ahí tomaste una y otra vez, y de titulo, sentimientos, ahí encontré lo que nunca dije, ahí me fastidié, ahí me di cuenta que te quise, y que después del lente, nunca estuve ni a la puerta de que me llamaras por mi nombre, ahí tengo los recuerdos más vagos, ahí tengo la vida hecha una mierda, ahí tengo las ganas de verte, ahí te vi 20 años mas grande, ahí me suicide al escucharte decir adiós, ahí me quede con las ganas, ahí recolecte todos los venenos, y sembré todos los jazmines, ahí te robe un par de noches y fingí tener orgasmos, ahí te vi convertido en niño, y coleccionando historietas, ahí deje mas de mis diez años y me invente mil cuentos, me hice pura y me convertí en una bruja, leí tus sueños y los vomite con venado, me hice un par de cortadas en las manos y me incendie la izquierda, cuando me arrullaste y me dormiste y me bañaste de blanco y me desposaste en el centro del manicomio, me tomaste de la mano y no temiste que mi cuerpo se bañara de sangre y me llevaste y me alejaste del murmullo de los diablos de las voces de las boconas que me arremetían a palabra pura, y que de hígado se tragaron la hiel, de nuestros besos y de nuestra hambre, de lo que haya sido… para después despojarnos de nuestras vestimentas y dormir en paz en tu cama, desnudos.
viernes, 24 de septiembre de 2010
sentidos...

Hoy no quiero invertir en mis pecados, no quiero ser hereje, pero tampoco tengo ganas de pedir perdón , por hoy, no quiero dejar de sangrar, y de sentir lo dulce que puede ser robar un lugar en los labios del aire y del mar, quiero seguir siendo una estatua de sal, en pleno invierno, tengo las raíces grandes para dejarme caer al vacío, pero no puedo dejar de querer, y no, no puedo dejar de fiar en la suerte echada a los horizontes, donde se que en algún lugar de tu amante (libertad) va a germinar entre los crisantemos y los jazmines, y que no se te olvide que una vez estuviste bajo el sol y la luna, bajo la luna maya, bajo las naguas inventadas, y sobre todo sobre la tanga café, que deje como prenda en el numero en el que habita el ventarrón de tus ideologías, dejando a cualquiera que quiera jugar con tus encantos, para llenar tu sed, por que el crucigrama se quedo sin terminar en la mesa donde se quedo la pareja de la copa rota, y las horas y los minutos se dan cuenta que eres mi perdición, mi gloria y tu nombre mi salvación, besos a la orilla de la chimenea con la coladera rebosante mojándonos los pies, esperando que se pierda el respeto, y cerrar las ventanas y taparlas con las cortinas, para empezar con los cumplidos y los suplicios , porque no se hay moral, porque la guerra de los suspensos y de los cuerpos se vierten en lo salado del amanecer, y en el querer aunque se ruegue de rodillas los vaivenes se dan por desentendidos y solo así se vengaba sin sacramento y sin perdón, porque aun sigo bañada de agua de rosas y de bisutería, esperando en la puerta de los caminos viendo si se le antoja pasar por la entrada de nuestra gloria llamada “aire y tierra” pa tomarse de mi mano con mi copa otro poco de vino.
jueves, 23 de septiembre de 2010
vientos fuertes

Jugando al gato y al ratón, quede con las manos vacías, me tropecé con mis propias piedras, arañe los sentidos y quise pintar el oscuro techo con el resplandor del oro, me bañe de miel, me amarre de manos y me tumbe en la cama, cerré los ojos y me puse a pintar en mis recuerdos, delinee lo dulce de los caramelos, los bañe de azúcar y me tome las dos o tres copas de vino que pude exprimir de la botella, saboree lo dulce de la uva, y mate al carnero, lo puse al asador lo corte en trozos y te lo di en la boca, pinte los retratos de los cuentos que construimos, dibuje a lápiz la sala y la chimenea, y de cristales del mar hice nuestras ventanas, la alfombra y la manta, deje que mi alma divagará, deje que lo soñoliento de tu alma me rescatara mi mente, y deje que de nuevo como viento caprichoso te fueras, deje que tus manos se esfumaran, deje que tu alma se escapara, deje, deje, deje, y me permití llorar como nunca, como a nadie, como solo yo podría. y la vos ronca y garrasposa de España me dejo ver que las aves no tienen patas, que por eso emprenden el vuelo sin tener donde reposar, por eso se pierden en lo lejano del horizonte, ahí donde te pierdes a cada rato con las aves de paso, ahí donde deje corazón y alma, ahí donde te vi dormir, ahí donde te ame, ahí donde mis complejos se hacían pequeños, ahí donde podía construir mis mas grandes sueños, me toco arrastrarme a mi aposento, con mis ojos tristes y el sabor en mis uñas de tu espalda, lo acido del sudor de las tardes, donde entre juegos y caricias dejábamos, los minutos y las horas, dejaba yo mi esencia, hasta que del sueño más tierno me abriste los ojos y abofeteaste la historia la corrompiste con la presencia de terceros y mentiste y la amaste, le regalaste un pedazo del aire que yo respiraba, y ya no pude hacer nada, solo tome tu silencio y me apodere de las palabras sin nombre, y trate de matar las neuronas con los cuervos, se lo di al azul y a la madera para retener el llanto para no recordar el azote del viento, que hizo que saliera corriendo de las paredes que ame, y ahora mi foto ya no está pegada, una nota la suplanta.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Moloc II

Me iba quedando dormida, cuando de entre las sombras, como reviviendo del pasado, sale con los ojos negros, negros, con el olor a candelas y agua de mirra, se sentía el escalofrió recorrer por mi cuerpo, el frio se apodero de mis pies, entre mi inconsciente y mi consiente, llore, llore y llore, tenía miedo, gemí y metí un gran grito, me asuste verte metido ahí en mis sueños, con tus manos blancas y afiladas, estabas ahí junto al pie de mi cama, con tu sonrisa fingida, me vigilabas, y el olor era más intenso, era incienso, eran candelas, era agua de rosas, era ajo, era azufre, era azúcar y luego como arte de magia despojaste mi habitación de muebles, de todo lo que había a mí al redor, solo mi cama efímera blanca se posesiono del medio de la habitación, mi simple ropa de dormir se desgarraron ante tu presencia y la luz de velas te hacían sombra de entre las cortinas, no te veía pero sabía que eras tú, no podía ser nadie más, ahí estabas entre las sombras de las cortinas, no te veía pero te sentía, estabas ahí como en el principio, jugando a sacarme de mis pesadillas para meterme a las tuyas. No despertaba aunque rezaba por hacerlo, no sabía cuánto tiempo más estarías instalado en mi cabeza, me tenias como doncella en la mesa de sacrificio, el incienso nublaba mi vista y cerraba mis ojos, luchaba por despertarme, y seguías disfrutando viendo como me retorcía, ahí esperando por ti. Al fin decidiste salir de entre las sombras, yo sabía que eras tú no podía ser nadie más, era moloc vestido de ti, con sus piernas largas, con la blancura de la espuma, eras tú con tus ojos chinos, eras tú que se metía a mi cama, eras tú con su lengua de fuego que quemaba mi cuerpo, eras tú que con tus manos levantaban la tela de mi pijama, suave, delicado, pero con el hambre atroz del quien desea a su presa, me quede inmóvil, solo sentía tu respiración subir de entre mis piernas a mi vientre, de mi vientre a mis pechos, de mis pechos a mi boca, tu aliento se apoderaba del mío, respirabas mi aire y tu cuerpo en silencio se metía al mío, poco a poco te apoderaste de mi, de mi cuerpo, de mi alma, solo quería que te quedaras y después de tenerte miedo, sabía que ya mi vida te pertenecía, aunque fuese entre las sombras, entre lo oscuro de la noche, aunque fuese entre los sueños, entre la penumbra de la madrugada.
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