
Lo tenía tan cerca que de verdad podía sentir el hedor que emanaba, estaba frente a mi y no podía ir a otra parte , su suéter de rayas cafés claras con blanco me perturbaban, hacia que me diera nausea, y quisiera salir corriendo, como podía si era el bus que me llevaba a mi casa y estaba como infestado de personas, convertidas en mil hormigas o tal vez mas, no lo se, ya me empezaba a marear de sentir tanta pestilencia, era evidente que mi desagrado era tan vehemente que desee que no fuera el ultimo bus que me llevara a casa y no tener solamente Q20.0 en el bolsillo, bajarme y terminar con mi tormento, pero si podía levantarme y quedar de pie, corredme hasta la parte final del bus, pero eso seria una locura (o tal vez no) tendría que esperar de pie por mas de 45 minutos en lo que el bus me dejaba a unas cuadras de mi casa, pero la verdad no tenia ganas de levantarme y aparte ese mal oliente que tendría ya unos 70 años, se quedaría con mi lugar y siendo un egoísta y un total patán, lo mas cortes era dejarle mi asiento, pero la verdad no quería y aparte que a la par llevaba a una chica que no desbordaba tanta elegancia pero tampoco era tan bella, la mejor forma de describirla será decir que era una chica normal y sencilla a juzgar por su vestimenta, pero también seria para ella una crueldad dejar que ese anciano se sentara, la verdad no era el único que se sintió ofendido al sentir la pestilencia de este mendigo, no es tan común que uno de estos se suba a un bus pensé , y menos con harapos, trate de ser tolerante con esta idea ya que estaba lloviendo, y es un servicio publico, y que se puede hacer si uno es parte del proletariado que a diario circula por la ciudad, encajándose en escritorios de madera de 8 am a 5 pm, o realizando cualquier tarea durante el día, y la fuerza de trabajo es el único medio que se tiene para sobrevivir.
La verdad ya ni sabia que era lo que estaba pensando el calor corporal de todas las personas amontonadas como reses que se llevan al matadero, hacia que la pestilencia del anciano me diera mas asco, no tenia ganas de que me tocara y solo el simple hecho de sentir su sucio suéter rozando la manga de mi camisa era tan desagradable y lo peor de todo fue cuando abrió la boca, para molestar a una señorita que pasaba detrás de el, fue como una vomitada para el aire, fue como sentir un mar de aguardiente adjunto de todo lo asqueroso posible que podría haber comido durante años, la verdad no si había comido ayer o no pero, era repugnante, no tenia la apariencia cualquiera, talvez en un tiempo no lo fue. Tenía los cabellos blancos y una barba espesa y blanca al igual que su tes, no daba la imagen de haber sido un marginado si no que talvez fue alguien importante, pero no me importaba, podría haber sido un gran presidente, un gran pintor o escritor, y pudo haber tenido todo el dinero del mundo, pero eso no le quitaba el olor de sus pies que traspasaba los zapatos sucios, la verdad no me dio pena pensar que se caí del bus, y nunca sospeche tener esos sentimientos, no le tuve misericordia, no la tenia, solo pensaba que era tan desagradable, que ni quise pensar que de alguna forma, el tubo una gran tragedia, pero me encerré en la idea que uno tiene la decisión, yo no bebo, decía mi cabeza, yo me baño todos los días, no soy millonario pero aun así si no tuviera para un desodorante, usaría un limón, pero de todas formas no dejaría que mi ropa quedara en tal estado de descomposición y de mal olor, soy un tipo normal y corriente, solo que no jodo para que no me jodan pero esto era demasiado, por eso apoyo el capitalismo de mierda pero por lo menos hace que los hippies se vean un tanto mas acidaos y que las campañas de publicidad te meta hasta por el culo los olores a aromas frescos.
Y a este señor no le vendría mal una bañada aunque sea por la lluvia o tal vez eso era lo que apestaba mas, el hecho de estar mojado con tanta mugre en el cuerpo, las uñas largas y negras, y la arrugada piel que se podía notar que era blanca estaba percudida de años, por eso el olor a chucho mojado, ya llevaba unos 10 minutos haciendo su recorrido el bus, y la nausea ya no la soportaba, tenia que salir de ahí, me pare con toda la delicadeza del caso, para no ser rosado por sus vestimentas, y salí huyendo para la parte de atrás del bus, el aire era sofocante, que me levante y seguía sintiendo el hedor en mi nariz en mis ropas, comencé a sudar como que tuviera calentura, me entro una desesperación, que casi no podía controlarme, era necesario llegar a mi casa, y darme un baño, con cloro, con desinfectante con alcohol, con lo que fuera.
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