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jueves, 23 de septiembre de 2010

vientos fuertes


Jugando al gato y al ratón, quede con las manos vacías, me tropecé con mis propias piedras, arañe los sentidos y quise pintar el oscuro techo con el resplandor del oro, me bañe de miel, me amarre de manos y me tumbe en la cama, cerré los ojos y me puse a pintar en mis recuerdos, delinee lo dulce de los caramelos, los bañe de azúcar y me tome las dos o tres copas de vino que pude exprimir de la botella, saboree lo dulce de la uva, y mate al carnero, lo puse al asador lo corte en trozos y te lo di en la boca, pinte los retratos de los cuentos que construimos, dibuje a lápiz la sala y la chimenea, y de cristales del mar hice nuestras ventanas, la alfombra y la manta, deje que mi alma divagará, deje que lo soñoliento de tu alma me rescatara mi mente, y deje que de nuevo como viento caprichoso te fueras, deje que tus manos se esfumaran, deje que tu alma se escapara, deje, deje, deje, y me permití llorar como nunca, como a nadie, como solo yo podría. y la vos ronca y garrasposa de España me dejo ver que las aves no tienen patas, que por eso emprenden el vuelo sin tener donde reposar, por eso se pierden en lo lejano del horizonte, ahí donde te pierdes a cada rato con las aves de paso, ahí donde deje corazón y alma, ahí donde te vi dormir, ahí donde te ame, ahí donde mis complejos se hacían pequeños, ahí donde podía construir mis mas grandes sueños, me toco arrastrarme a mi aposento, con mis ojos tristes y el sabor en mis uñas de tu espalda, lo acido del sudor de las tardes, donde entre juegos y caricias dejábamos, los minutos y las horas, dejaba yo mi esencia, hasta que del sueño más tierno me abriste los ojos y abofeteaste la historia la corrompiste con la presencia de terceros y mentiste y la amaste, le regalaste un pedazo del aire que yo respiraba, y ya no pude hacer nada, solo tome tu silencio y me apodere de las palabras sin nombre, y trate de matar las neuronas con los cuervos, se lo di al azul y a la madera para retener el llanto para no recordar el azote del viento, que hizo que saliera corriendo de las paredes que ame, y ahora mi foto ya no está pegada, una nota la suplanta.

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