
Sentado como siempre enfrente del televisor, esperando que cayera del cielo algo que lo haga recapacitar de su intolerancia a la calle, a la ciudad, a la gente, a los gérmenes y hasta al aire, se atiborraba la de palomitas de maíz y con coca cola, ya casi daban las once de la mañana y la piyama aun era su vestimenta, unas sandalias que le había regalado ella unas semanas antes que este decidiera que era mejor que se fuera de casa, le empaco las maletas, le metió todo lo que pudo encontrar en el apartamento que fuera de ella, calzones y tangas, bikinis y sostenes, pantalones y faldas, blusas y camisetas, hasta el álbum de recuerdos, que tenían desde hace mas de 10 años, lentes de sol y lentes para leer, no dejo nada en el guardarropa, pero ni una media rota para extrañar aunque después parara en el cesto de la basura, todo lo empaco, y espero a que dieran las 6:30 pm y en la puerta apareciera esa mujer de ojos tristes y de piel magra, con lentes grandes y flaca, y como si fuera adivino, ahí estaba ella abriendo la puesta, con una bolsa de súper mercado, entro y saludo, lo beso y fue directo a la cocina, dejo lo que llevaba de víveres y le dio un chilacayote que compro cuando paso por la iglesia, se le quedo viendo fijamente, y comenzó el relevo de imágenes, aparto su vista y volvió a darle un beso, no entendió porque estaba sentado a la entrada del apartamento, hasta había jalado una silla del comedor para esperarla ahí, fijándose mejor vio a su novio, marido, sentado y a la par una maleta, la misma maleta que ella había llevado llena de ropa y de cachivaches el día que decidió quedarse en el apartamento, lo vio y le sonrió, no pregunto, el miedo se apodero de ella y no dijo mas que, ¿Qué paso? , El se levanto de la silla, le dio un beso en la cabeza y le dijo:
-Vaya con Dios…
Le dio la maleta y se alejo de la puerta, esperando que ella la abriera y se fuera, bostezó dos veces en lo que ella en la puerta esperara otra explicación, había gastado todas sus energías en cuidarlo y ahora, solo así una patada en el culo, y listo.
Abrió la puerta y con las manos temblorosas cerro y se marcho.
Después de eso, el televisor se hizo su mejor compañía, pasaba horas y horas frente al televisor, como hipnotizado del monitor, la despensa se estaba vaciando, la cuenta del teléfono, del agua, de la luz, iban llegando con un mes de atraso con amenazas de ser cortados los servicios, y los sobres intactos.
Se paseaba por toda la casa en calzoncillos, y en camiseta, así no tenia que lavar ropa al otro día, no tenía un plan, ni siquiera quería pensar, se metía al internet, como zombi, buscando noticias, empezó a borrarse de paginas sociales, y empezó a eliminar una a una la fotos guardadas en su computador, borro todo rastro de vida, que hubiera en su computador.
Después de unos meses, ya que la luz había sido cortada y los alimentos casi eran nulos, encendió, una vela y encendió la hornilla de la estufa.
Las sombras de un prolongado sol
se desdibujan en el crepúsculo.
Caen los pétalos del cerezo.
Soko
2 comentarios:
ya tiene cinco seguidores, ya ve...
;)
si gracias... :)...
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